Alpina Historia de la Marca

Lanzada a finales del siglo XIX, Alpina se hizo popular en los años 20, alcanzó la cima de la fama después de la Segunda Guerra Mundial, estuvo a punto de desaparecer durante la Revolución del Cuarzo y renació en la década de 2000. Una historia realmente sorprendente.

Historia de Alpina: Todo Comenzó…

Todo comenzó en 1883, cuando el talentoso relojero suizo Gottlieb Hauser fundó la empresa Alpina Watches en Ginebra. Hauser no se detuvo ahí, sino que combinó a los relojeros, los fabricantes de piezas individuales y los fabricantes de sus propios calibres en la única cooperativa de relojeros suizos («Corporation d’Horlogers Suisse»). En su momento, fue un movimiento realmente pionero.

Fundador Alpina relojero Gottlieb Hauser

Hauser estaba convencido de que su pequeña empresa relojera crecería y se haría famosa no sólo en Suiza, sino en todo el mundo por la calidad, la durabilidad, la precisión y el diseño de los relojes que producía.

En 1901, Hauser registró la marca «Alpina». Pero este nombre sólo aparecía en las esferas de los relojes de élite.

Desde el principio, los relojes Alpina se han elaborado con componentes de alta calidad, como espirales Brequet, péndulos con tornillos dorados y cajas de oro pesado.

En 1912, la marca lanzó el reloj Alpina Chronometer Glashutte, que en lugar del mecanismo de escape tradicional estaba equipado con un cronómetro de escape Glashutte. Y en 1913, las fuerzas navales alemanas comenzaron a utilizar el reloj naval Alpina.

Hauser tenía razón: la empresa creció rápidamente y se hizo más conocida. En los años 20, los relojes Alpina ya se vendían en 2.000 tiendas de todo el mundo. No es exagerado decir que en estos años Alpina era uno de los principales fabricantes de relojes suizos.

En 1929, la marca de relojes Alpina se fusionó con la marca estadounidense Gruen, de Cincinnati, apareció una nueva empresa «Alpina Gruen Gilde SA», pero esta cooperación no estaba destinada a existir por mucho tiempo, colapsó en 1937. dejando atrás sólo grandes pérdidas de material. Después de que Alpina se centrara en los relojes deportivos, en 1933 Alpina presentó los primeros relojes deportivos con caja de acero.

Cuatro Pilares en el Mundo de los Relojes Deportivos

Pronto se convirtieron en el orgullo de la marca de relojes. En 1938, este reloj deportivo se modernizó rápidamente y se denominó «Alpina 4».

Gottlieb Hauser no era sólo un relojero de talento. Su sueño era equipar a deportistas, ingenieros y aventureros con el reloj perfecto. En 1938 su sueño se hizo realidad con el lanzamiento del famoso «Alpina 4». Ese mismo año, Hauser formuló los cuatro requisitos que debe cumplir cualquier reloj que pretenda ser deportivo.

fabrica alpine

Según Hauser, los relojes deportivos deben ser:

  1. Antimagnético;
  2. Resistente al agua;
  3. Resistente a los golpes;
  4. Tener una caja de acero inoxidable de la mejor calidad.

Estos requisitos se siguen cumpliendo a día de hoy en todos los relojes de la marca Alpina.

Alpina: Desarrollo de la posguerra

Reloj Alpine Automático

Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, la empresa lanzó su primer movimiento automático, el calibre 582, con una reserva de marcha de 40 horas.

En 1957, se lanzó el Alpina President, un reloj que rápidamente ganó popularidad como reloj deportivo automático fiable (calibre 584c con fecha).

La marca Alpina estaba en la cima de su popularidad. En 1958, en la exposición del Congreso (precursor de la feria anual de relojería y joyería de Basilea), se expusieron 1.000 modelos de relojes de esta marca.

Los relojes Alpina siempre han mantenido la relación precio-calidad ideal para un reloj suizo de alta calidad.

La estrategia prioritaria de Alpina ha sido producir relojes deportivos de calidad para las personas que dedican mucho tiempo al deporte y a las actividades al aire libre.

La «revolución del cuarzo» y el periodo de decadencia

El Alpina 4 estaba equipado con un movimiento de fabricación propia que disfrutó de un éxito increíble hasta la revolución del «cuarzo», que jugó un papel fatal en la historia de la compañía, reduciendo significativamente la producción de la marca de relojes. 

Por muy buena que fuera esta estrategia, no fue suficiente para evitar el declive provocado por la invasión del mercado de relojes baratos, estampados y sin rostro, con movimientos de cuarzo, que la industria relojera asiática había adoptado.

El boom del cuarzo de los 70 afectó negativamente a todas las producciones con mecánica clásica. En 1972 todas las acciones de la empresa suiza fueron compradas por inversores alemanes, cambiando el nombre de la marca a Alpina Watch International SA.

De hecho, durante ese prolongado periodo de los años 70 y 80, la marca Alpina estuvo más cerca que nunca de la extinción.

Renacimiento y fidelidad a los principios

Un nuevo impulso llegó en 2002, cuando Alpina Watches fue adquirida por los jóvenes empresarios y entusiastas de la relojería, los esposos Peter y Aletta Stas, cofundadores de la marca Frédérique Constant, cada vez más popular en la industria relojera suiza.

La presentación de la nueva colección Alpina en la feria de Basilea de 2003 supuso el regreso de la marca a la vanguardia de la relojería.

alpina relojes de acero inoxidable

En 2010 se lanzaron tres colecciones de relojes Alpina: Adventure, Racing y Club.

Hoy en día, la marca Alpina se mantiene fiel a sus principios:

  • Producir los mejores relojes a los mejores precios;
  • Respetar al cliente;
  • Seguir siendo fieles a la calidad;
  • Seguir siendo independiente.

Los relojes Alpina vuelven a estar disponibles en varias partes del mundo en más de 300 minoristas especializados en la venta de relojes.